Aprendiendo a hacer algo con las manos
Publicado en: Guateblogger¿Por qué tenés a tu hijo trabajando de eso? fueron las palabras de una persona al referirse a mí, después de haberme visto detrás de una carreta acarreando ripio.
Gracias a Dios y al esfuerzo de mi papá no tuve que trabajar en mi adolescencia a tiempo completo, él pagaba mis estudios y deseaba que me dedicara por completo al colegio pero al finalizar el ciclo escolar me proponía buscar algún trabajo como vacacionísta.
Un tio mio es maestro de obra y estaba trabajando en una casa cercana a la mia, me dijo si deseaba ayudarle haciendo tareas sencillas de albañilería y que me iba a “pagar unos centavitos para mis aguas”. Acepté el trabajo, aprendí los nombres de las herramientas y su función, también a cómo llevar una carreta con carga sin dejarla tirada a medio camino. A las 10 de la mañana me mandaba a comprar dobladas o chuchitos y atol para la refacción y a las 5 en punto estabamos listo para ir a descansar (hay que respetar el horario de albañil jejeje)
En ese momento no dimensionaba el significado de estár allí ayudándole a mi tio, el trabajo era cansado pero me gustaba hacerlo.
Una vez platicando con mi jefe (ahora mi trabajo es mucho más fácil) me dijo: “Julito, ¿dentro de cuántos años se quiere casar?” 3 años quizá, le contesté. “Pero antes de casarse debe aprender a hacer algo con las manos”. No comprendí a qué se refería al decirme eso por lo cual le pregunté: ¿aprender a hacer algo con las manos?.
“Si, cuénteme… ¿sabe martillar? o qué me dice de pintar con brocha, cortar con serrucho, usar llaves y cangrejos, ¿ya sabe eso?”. Pues un poco respondí, de patojo trabajé de con mi tio y luego en un taller de enderezado y pintura y aprendí lo básico.
¡Que bueno! sabe… toda esposa espera que su marido sepa hacer tareas de la casa, quizá no que sea un experto pero si que sepa colocar un clavo sin golpearse los dedos o pintar la habitación de sus hijos sin que se vean los “brochazos”.
A mi criterio hay cinco cosas que un hombre debe aprender, independientemente de su profesión. A inyectar, un poco de mecánica, saber usar herramientas como martillo, desarmadores, etc, cambiar pañales y cocinar cositas sencillas; sí usted aprende eso estoy seguro que le irá muy bien, tenga siempre una camisa y pantalón viejitos listos para ser usados.
Todavía no he aprendido a cambiar pañales ni a inyectar, aun se me quema la comida pero ahí voy de a poco. Mientras escribía estas línes recordaba los tennis que me compré con el pago que me dió mi tio, a todos los patojos de mi cuadra les gustaban mis zapatos.



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